Después de un pasado más o menos
glorioso, hace ya casi dos años se resucitaba el grupo más emblemático de DC en
forma de serie mensual: la Liga de la Justicia de América, rebautizada
como JLA. El acontecimiento de por sí ya era importante, pero brillaba
aún más por el anuncio de que Grant Morrison iba a ser el guionista regular.
Con una sola serie se recuperaban
dos pesos pesados de DC, con la intención, por parte de la editorial de que el
título se convirtiera en uno de sus nuevos estandartes.
Seguramente, no se esperaban unos
resultados tan positivos como los que obtuvieron... ni tan inmediatos. En los
primeros meses, la JLA se situaba con facilidad entre los títulos más
vendidos al otro lado del charco, causando además las delicias de la crítica.


















