
Berthet es un excelente
dibujante, de trazo preciso y pincelada elegante, que ha llegado a gozar del
curioso mérito de tener una colección con su nombre. No ha hecho dos historias
iguales (salvo cuando tienen el mismo personaje, claro), y toda su obra se
enclava dentro de una temática más o menos policíaca.
Los dos se han unido para hacer
este Pin-Up, una curiosa transposición de diversos mitos de la cultura
popular y que enlaza el “Male Call” de Milton Caniff con la modelo Betty Page y
las revistas de desnudos de finales de los cuarenta, dentro de una historia de
obsesiones amorosas y pasiones mal entendidas.
El resultado es un tebeo que
apela al cerebro más que a las tripas. Yann siempre ha sido muy racional y un
tanto artificial en sus guiones, disimulándolo sólo en escasas ocasiones,
cuando el dibujante hacía propias sus historias. Berthet siempre ha sido un
dibujante muy mecánico y frío de tan perfeccionista que es, y normalmente sólo
lo disimula con guionistas más viscerales (como Andreas, por sorprendente que
parezca esto).
O sea, este tebeo habría sido una
obra maestra si sus autores se hubieran dejado dominar por la pasión que
embarga a sus personajes, en vez de haberla mantenido a raya. El control y la
frialdad lo han evitado, quedando así sólo un tebeo excelente que bebe de una
gran idea por la que muchos guionistas habrían dado un meñique.
Lorenzo F. Díaz en Slumberland nº 34, 1998
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