Hace un par de años,
nadie lo hubiera dicho. Estábamos tan felizmente acostumbrados a
vivir con sólo los superhéroes de la líneas tradicionales de
Marvel y DC, que resultaba difícil imaginarse que pudiera existir
algo más. Pero ahí empezó la revolución del mercado americano:
primero les tocó sorprenderse a ellos, y después, a nosotros.
Primero nos llegó Image, y ahora le llega el turno al Ultraverse de
Malibu, felizmente reconvertido recientemente en el Ultraverse de
Marvel.
La pregunte que surge es,
¿hay sitio para tantos ultrauniversos nuevos? ¿Se pueden asimilar
tantos héroes nuevos, villanos nuevos, cosas nuevas? ¿O son sólo
infinitas repeticiones del mismo cansado esquema? La única solución
es ir analizando cada producto y juzgar uno a uno los diferentes
enfoques de los autores.
